Mis zapatos, se han acabado,
de un agujero en cada suela.
Mis zapatos están a punto de irse,
de lograr su independencia,
de empezar a andar solos, por ellos mismos,
porque no soy hombre de muchos pares,
Ya les hice su lifting, su liposucción,
ya los repinté, ya los embadurné de betún;
(ya les echó mano el zapatero, hasta dos veces)
pero ya no pueden, ya no pueden seguirme,
ya no pueden más con mi andar.
Ya dieron de sí, por darme a mí.
Hace años un diciembre me llegó un regalo,
un par de zapatos que no me gustaron,
porque al ir a cambiarlos,
estos los mios de siempre
y la casa tuya tu calle y tu patio.
Y escucharon mis conversaciones
y se volvieron mis confidentes,
Y saben estar, jo, que si saben estar,
(lo sé, porque me acompañaron).
Estuvieron con reyes, sultanes,
jueces,imanes, sacerdotes,
banqueros, artistas, decanos,
coroneles, vicealmirantes,
investigadores,pilotos de caza,
mucha gente de postín y de renombre;
pero sobre todo estuvieron,
con gente común, gente feliz,
gente del pueblo, buena, bella,
Ah...y estuvieron también con presos,
minusválidos, enfermos, desamparados,
y alguno que otro difunto, triste,
que murió en algún hotel, mal muerto y a destiempo.
Y estuvieron, estuvimos,en lugares excluyentes,
(yates, clubes, comedores privados, consistorios, alcaldías...),
(hangares militares, laboratorios, siderúgicas, mezquitas,...),
(salas de conciertos, tiendas, cines, baños públicos, restaurantes...),
y hasta en lugares que dicen que cuentan que estan hechizados...
(bodegas con folletos y salones con chimineas...)
Y saben de los sitios que más me gustan
(y lo saben porque fui con ellos, ellos me llevaron):
Museos, bares, parques, barrios, callejuelas con encanto.
Y saben de todos esos sitios especiales,
a los que he ido sólo o acompañado,
y en los que más me he emocionado,
Y saben de mis escapadas y locuras
de todas esas mis esperas sin sentido,
sentado en los maceteros,
y saben de mis carreras a lo loco,